Tenía pendiente desde hace muchos meses, más concretamente desde febrero, colgar las fotos de mi viaje a Laponia que logré a través de un challenge en mi trabajo. No fue éste el primero obtenido así, y espero que tampoco sea el último, y es que casi todos los años, mi banco siempre organiza algún tipo de competición de ventas en la cual el resultado es un viaje para los ganadores.
En el 2008, el challenge consistió en la venta de 6 productos financieros, existiendo como premio este viaje a Laponia para los Directores de las 6 mejores sucursales. En mi caso, mi sucursal acabó segunda en la competición.
Este año 2009 la cosa se ha complicado, ampliando la banda a 7 productos y existiendo otras 3 categorías en función del presupuesto, que se cuantifican en % en el que se supera éste, volumen de negocio y volumen superado. Ello hace el resultado más complejo y difícil de conseguir. A lo largo de todo el año, mi sucursal siempre ha estado 3ª, pasando a la primera posición a 30 de septiembre y manteniendo ese puesto a 30 de octubre, aunque será difícil mantener esta posición. Este año sólo hay premio para las 3 primeras, y otros 3 puestos para sucursales de menor rango. La novedad es que también irán los 6 mejores comerciales del banco. Ah! Y cada uno con su pareja. Ya os informaré del resultado final. Aunque el destino sólo se conoce cuando termina la competición.
Pero aquí os narraré y os mostraré fotos del viaje correspondiente a la competición del 2.008 y realizado entre el 11 y el 14 de febrero realizado por la región nórdica de Laponia.
Cada uno salió de su aeropuerto nacional con destino a Madrid. Allí sería el punto de reunión. Desde Málaga salimos un pequeño grupo de 9 personas. Mi pareja estaba en Estocolmo, donde había viajado días atrás para dejar a la pequeña con los abuelos. Ella se uniría en Helsinki con la totalidad del grupo.
La salida de Málaga fue muy temprano, a las 7:00 a.m, de ahí una hora para llegar a Madrid. Un par de horas de espera y salida de todos rumbo a Helsinki, capital de Finlandia.
El trayecto hasta Helsinki se hizo muy ameno. Encontrarte con compañeros con los que no sueles encontrarte a menudo así como la novedad de ir a un sitio que se apuntaba como bastante interesante, ayudaba a disipar las 4 horas de vuelo que separan Madrid de Helsinki.
La vista aérea de la ciudad era impresionante. Un paisaje totalmente nevado y a menos de - 9º, clima radicalmente opuesto del que veníamos de España.
No sería éste el destino final, sino la ciudad de Rovaniemi, situada más al norte de Finlandia. Aún quedaba una hora más de vuelo hasta llegar allí.
En definitiva, pasaríamos prácticamente un día entre aeropuertos, aunque el viaje os aseguro que merecía la pena.
Al llegar a Rovaniemi el paisaje no era diferente al encontrado con anterioridad. -11º nos esperaban junto a dos muñecos de nieve como tarjeta de bienvenida a una pequeña ciudad que vive en estas épocas de invierno su particular boom de turistas, prestos a disfrutar de todas las actividades lúdicas de invierno que ofrece la ciudad.
Desde el aeropuerto nos fuimos directos al hotel, el Clarion Hotel Santa Claus, situado en el centro de la ciudad y con muy buenas instalaciones en las que se incluía la sauna.
Algo de descanso y cena. El día dio poco más de si. Copa en los bares de la zona y a descansar. El siguiente día se presentaba duro, con un safari en motos de nieves con visita a una granja de perros, una granja de renos y acabar el día en una carrera de karts sobre el hielo.
El viaje prometía y no iba a defraudar a nadie.
Saludos a todos.





